Sin duda Luis Buñuel es uno de los mayores exponentes culturales españoles.
Desde muy jovencito mostró gran interés por las artes escénicas.
Gracias a la posición social de la que disfrutaba su familia acudió al cine, el teatro y la ópera con frecuencia.
En definitiva, siempre mostró fascinación por el arte de contar historias.
Conocer a Buñuel
La primera obra que queremos mostrarte (Editorial Confluencias) es una selección muy cuidada de todas aquellas conversaciones y testimonios -desde los años veinte hasta los setenta- que mejor revelan su visión del mundo y su personalidad.

Incluye la transcripción y traducción de los reveladores diálogos del documental Un cinéaste de notre temps, así como la interesante conversación con los alumnos de Columbia y la entrevista con Prouse.
El mejor acercamiento posible a su persona.
https://www.youtube.com/watch?v=LS7wrAC42dE
Su llegada a la Residencia de Estudiantes
A los diecisiete años abandonó Zaragoza para cursar en Madrid estudios universitarios.
Allí se alojó en la recién creada Residencia de Estudiantes, fundada por la Junta para la Ampliación de Estudios, heredera del espíritu del krausismo pedagógico y la Institución Libre de Enseñanza, donde permaneció siete años.
Influenciado por su padre se decidió por estudiar Ingeniería Agrónoma.
Sin embargo, desde el principió formó parte activa de diferentes iniciativas artísticas que se gestaron en torno a la Residencia y trabó amistad, entre otros, con Salvador Dalí, Federico García Lorca, Rafael Alberti o Juan Ramón Jiménez.
Organizó actividades en el cine-club de esta, participó en las tertulias ultraístas y, todos los sábados desde 1918 hasta 1924, en las del Café Pombo, dirigidas por Ramón Gómez de la Serna.
Esta época queda perfectamente reflejada en el siguiente libro seleccionado, editado por el CSIC:

Primeras creaciones
En 1922 comenzó a escribir poemas, prosas poéticas y cuentos en diversas revistas literarias de la época, fundamentalmente aquellas que sirvieron de vehículo para el ultraísmo y la generación del 27, como Vltra, Horizonte, Alfar, Helix o La Gaceta Literaria.
Al año siguiente publicó su primer artículo y preparó un libro que los recopilaba bajo el título Un perro andaluz. Muchas de las imágenes de sus escritos de estos años, previos al surrealismo francés, pasaron a su cine.
La siguiente obra que te presentamos, editada por Prensas de la Universidad de Zaragoza, versa sobre esta obra, que también fue poemario antes de convertirse en película clave del cine español.

La actual edición lo recoge en su integridad original, así como el guion primigenio de la película.
En sus páginas quedan patentes las relaciones de intertextualidad entre el poema y la obra fílmica, que prueban que la contribución de Buñuel en Un perro andaluz no sólo aporta maestría técnica sino que ofrece sugerentes imágenes poéticas.
El libro incluye, además, una versión recitada de los poemas a cargo del actor Carlos Urrutia.
París y el Surrealismo
En 1926 Buñuel se licenció en Historia pero renunció al doctorado para marcharse a París, cuna del arte y la cultura occidental en aquellos momentos.
Para los surrealistas París era la ciudad amada, soñada y fuente de inspiración.
El surrealismo buscaba confrontar la moral anquilosada, los viejos valores académicos y en general los convencionalismos burgueses. Quería impactar, quería transformar su sociedad, revolucionar el pensamiento y la condición humana.
Se trata pues de uno de los hitos capitales del imaginario de la modernidad.
Si quieres ahondar en el calado que tuvo este movimiento artístico y cultural en España, no dejes de echar un vistazo al siguiente volumen editado por la Universitat de Lleida.
Los trabajos en él reunidos abordan la vinculación del surrealismo literario en nuestro país desde su vertiente teórica y práctica, sin olvidar los fenómenos derivados de su interdisciplinariedad artística y su recepción crítica a lo largo del siglo XX.

Su vinculación con el comunismo
En los años 30, como tantos otros artistas e intelectuales europeos, el cineasta se afilió al Partido Comunista, liderado por la Comintern.
Y sirvió a su causa hasta su exilio norteamericano en 1938.
Aunque posteriormente siempre eludió reconocer aquel compromiso político, este libro editado por Prensas de la Universidad de Zaragoza, de Román Gubern y Paul Hammond, del cual esta es la segunda edición revisada, aporta una cuantiosa e inédita información documental sobre las actividades políticas de Buñuel en aquella década.

El cine
Luis Buñuel tenía claro que el cine era el mejor instrumento para transmitir los sueños, las emociones y los instintos.
En este sentido El sistema estético de Luis Buñuel, editado por la Universidad del País Vasco, propone un acercamiento a la estructura estética sobre la que se edifica su obra.
A través del análisis de fragmentos de sus filmes más representativos este estudio identifica algunos de los componentes estéticos protagonistas en cada obra particular, operación que se continúa con la ordenación e interrelación en los filmes de tales componentes con el fin de descubrir las claves estéticas que caracterizan su propuesta cinematográfica.

Más allá de la pantalla
Los textos contenidos en el tomo que te mostramos bajo estas líneas, coeditado por UOC y PUZ, basados en gran parte en el Archivo Buñuel, se relacionan con el ámbito extrafílmico de su trabajo y abordan temas poco tratados.
A saber: la construcción, muy consciente, de una imagen pública; la dirección de actores; la colaboración con Fernando Rey como versión distorsionada del propio ser; la representación de Buñuel en la obra de su amigo Carlos Fuentes; la campaña publicitaria montada para hacer pasar Los olvidados como documental; el uso del cine de horror en Viridiana para expresar algo de su compleja reacción al volver a la patria; y, finalmente, la sátira del catolicismo nacional en La Vía Láctea.

La historia de la producción literaria de Luis Buñuel se debate entre datos contradictorios y documentos extraviados, así como vaguedades y silencios de su autor.
Habiendo transitado por el ultraísmo, contribuyó sobremanera a sembrar el campo no solo del surrealismo literario en España, sino del ensayismo cinematográfico, del que fue pionero.
Esta edición (Catedra) ofrece un análisis crítico de toda su obra literaria, y reúne poemas, narraciones breves e hiperbreves de Buñuel.

Cuentos de cine
Aunque los mayores reconocimientos los haya obtenido gracias a sus películas, como te hemos ido mostrando a lo largo de este post, la obra de Buñuel trasciende la esfera audiovisual. Aunque eso sí, siempre mantiene una estrecha relación con ella.
Las siguientes páginas (Clan Editorial) son una antología de los mejores cuentos sobre el cinematógrafo escritos por algunos de los nombres más prestigiosos de la Generación del 98 y la del 27, entre ellos, por supuesto, Buñuel.
Baroja, Azorín o García Lorca, son otros de los nombres destacables que firman estas breves historias.
Se trata de una lectura excepcional para descubrir la simbiosis entre la sensibilidad y la técnica, la tradición y la modernidad que se dio en la España de principios del siglo XX.

Sus memorias
Y el último de esta breve selección es este libro de memorias canónico, fruto de dieciocho años de trabajo y de la amistad entre el cineasta y Jean-Claude Carriere.
Juntos hicieron seis obras maestras del cine: Diario de una camarera, Belle de jour, La Vía Láctea, El discreto encanto de la burguesía, El fantasma de la libertad y Ese oscuro objeto del deseo.
El libro nació espontáneamente de sus entrevistas en España y Mexico durante los intervalos de las sesiones de trabajo; el uno evocando sus recuerdos y el otro recogiendo las palabras del amigo y anotándolas.
Sus páginas recogen la voz y las propias palabras de Luis Buñuel, y nos dan una particular visión de su figura y su mundo interior. Esta edición (Taurus) conmemora el trigésimo aniversario de su primera edición francesa y española.

Esperamos que esta pequeña selección de libros te haya resultado útil para conocer o profundizar en una de las figuras más relevantes de nuestro cine.
Nos encontramos aquí la próxima semana, de nuevo y siempre entre libros.

