El cultivo del tomate constituye un importante sector económico en las Islas Canarias desde el siglo XIX, habiéndose acumulado una elevada experiencia y conocimiento en torno de él. Consecuentemente, el tomate canario de exportación goza de fuerte prestigio internacional como producto de alta calidad. No obstante, el sector tomatero canario se enfrenta a grandes desafíos que obligan a cuestionar y replantear formas de trabajo y comercialización muy arraigadas que se están demostrando incapaces para dar una respuesta adecuada a los nuevos tiempos. En este libro, se analiza la problemática del sector desde distintas vertientes y se ofrecen alternativas cuya ejecución podría ser explorada. La idea central subyacente consiste en que el cultivo del tomate no ha de ser considerado como una actividad meramente agrícola, sino que debería ser rediseñado para que pueda beneficiarse del amplio conocimiento desarrollado en el campo de la organización industrial.