Soria Ruano, Miguel Ángel; García Fernández, Máximo
Como la vida ha cambiado considerablemente desde los siglos medievales, y del XVI al XVIII o XIX, buena parte de aquellas escenas laborales han desaparecido ya o sus actividades sólo perviven en la memoria artesanal. Sigue habiendo muchos panaderos y cocineros y joyeros, y todavía bastantes alfareros y ceramistas, pero cada vez hay menos canteros dedicados a la piedra o el barro, sastres, modistas o sombrereros consagrados a la confección textil lanera, serradores y cuberos aplicados al mundo de la madera, esquiladores, pellejeros y curtidores que traten con primor los cueros, guarnicioneros y zapateros, herreros y herradores vinculados a sus yunques y fuelles, buenos esparteros, cedaceros o cesteros, espaderos metalúrgicos, expertos carreteros transportistas o aquellos apreciados maestros y entintados libreros relacionados con el universo infinito de las letras. En concreto, se detallan más de ciento cincuenta oficios, agrupados en 27 apartados temáticos.