Es una traducción actualizada y contextualizada, un trabajo de recuperación.
A mediados de los años setenta del pasado siglo XX, Anthony G.C. Arnhold, un antropólogo inglés, llegó a Hoyales de Roa, localidad burgalesa de la Ribera del Duero, con la intención de recabar información para elaborar su tesis doctoral. En 1979, la presentaría en la Universidad de Manitoba, en Canadá.
Su minucioso trabajo, en el que Hoyales aparece como un pueblo representativo de la ruralidad de la Castilla de la época, muestra cómo una «modernización del campo» concebida desde despachos alejados del mismo, chocaba una y otra vez con la cultura, experiencia histórica y, sobre todo, con las condiciones materiales de vida de quienes se esperaba que la llevaran a cabo. Así, esta etnografía evidencia la convicción que los agricultores castellanos tenían de que, mientras la población rural era sistemáticamente olvidada, el fruto de su trabajo siempre beneficiaba a las ciudades.