HOMBRE ESP­RITU

HOMBRE ESP­RITU (Libro en papel)

Editorial:
UNIVERSIDAD DE VALLADOLID
Año de edición:
ISBN:
978-84-617-7163-9
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9788461771639 CREADOR DE CHARCOS
De niño salté en los charcos. Lo expreso así, como una confesión presente que habla de un tiempo pasado. Ya no salto en ellos. Los veo cuando cruzo las calles a paso apresurado, con los hombros encogidos y protegido por un paraguas del que no conozco ni su color.
Recuerdo aquella experiencia. Uno se calzaba sus botas de agua y salía a la calle en busca de charcos que conquistar. El procedimiento era sencillo; primero tenía que localizarlo y luegoà entrar en él suavemente para calcular su profundidad. A continuación llegaba la explosión, la celebración de la experiencia vital, la suma de un instante significativo digno de guardar en la memoria.
Exprimía los charcos. Les sacaba hasta su último centímetro de posibilidades: mojarme, mojar a otros, verme reflejado, caer, encontrar tesoros en su fondo, olvidar el tiempo, soñar con el marà
Ahora soy un hombre adulto. El mundo manufacturado pretende venderme a diario charcos artificiales, previo pago, más elaborados por fuera que por dentro. Todo se queda en papel celofán, envoltorio y una foto en las redes sociales.
¿Dónde están los charcos para adultos? Esos que nos permitan mojarnos, mojar a otros, vernos reflejados, caer, encontrar tesoros, olvidar el tiempoà
Hay que crearlos.
Repito: Hay que crearlos.
Satsan crea los suyos. Y los crea con forma y fondo de poema.
Las palabras se encadenan ofreciendo distintas caras de un prisma compuesto por los tres elementos esenciales de su poesía: amor, vida y magia. Aquí los reúne, para ponerlos a disposición de las manos adultas, para quien los quiera sostener mientras su espíritu se sirve de los ojos para descodificarlos, conquistarlos y gozarlos.
Humanoides que cruzáis las aceras apresurados bajo un paraguas del que no conocéis ni su color; aquí tenéis una oportunidad para volveros a calzar las botas de agua y saltar en el charco de la vida.

´Como pasa con el agua
que no avanza,
se pudre irremediablemente.´

Queridos lectores, permitiros saltar en los charcos y mover el agua.