Desde los albores de la civilización, el cuerpo humano ha sido objeto de representación y estudio, así como de atención, cuidado e incluso culto. El cuerpo era mucho más que una entidad física; era moldeado por los dioses, y su representación en el arte y la arquitectura re?ejaba una visión jerárquica, funcional y teológica del ser humano. La exposición que dio origen a esta obra se dedicó al cuerpo humano en sus diferentes aspectos y dimensiones, desde la visión que sobre él proporcionaron la ?losofía y el arte hasta su concepción cientí?ca.